Mundo ficciónIniciar sesiónTYLER
—¿Perdón?
Su mandíbula cayó, y tuve que reprimir una sonrisa. No era apropiado divertirme a su costa en ese momento. Pero había algo en esos labios llenos y rosados, entreabiertos por la sorpresa y la confusión...
Bueno, eso fue suficiente para despertar a mi polla, sin duda.
Rodeé mi escritorio para ocultar la erección que crecía solo con mirar su boca abierta y dulce.







