RYLAN
Habían pasado más de cinco años para sacarla de mi mente. Cinco años en los que aparecía en mis sueños sin previo aviso y arruinaba mi día. Cinco años en los que trabajaba duro, avanzando con fuerza, y de repente recordaba su rostro y me dejaba sin aliento.
Después de tanto tiempo, pensé que había superado mi extraña adicción a Clementine.
Hasta el momento en que la vi de nuevo.
Fue como si todo volviera a enfocarse. Como si hubiera caminado por la vida con todo a mi alrededor borroso, y