RYLAN
—Si trabajamos primero en Chicago y Miami, vamos a empezar con el pie derecho —dijo Slate.
Estábamos en el vestíbulo de nuestro edificio, conversando. Desde la fiesta, no había parado de hablar sobre las nuevas franquicias. Me alegraba que estuviera tan entusiasmado por comenzar. Siempre era bueno tener a bordo a personas apasionadas por lo que hacían. Y Slate era de los más apasionados.
Yo estaba igual de comprometido con el trabajo, pero últimamente me sentía distraído. Amaba dirigir Ap