MELODY
No soy una mala persona.
Eso es lo que me repito una y otra vez, mirando la imagen católica que se presenta frente a mí, nunca he sido muy devota a la religión, pero ahora, precisamente en este momento en el que mi vida estaba tomando su forma y seguía con su ritmo, viene esto a destruir todo lo que había construido en tan pocos meses.
Me siento en un pozo sin fondo. En medio del mar abierto sin que nadie me ayude o sin que nadie me diga qué es lo que estoy haciendo mal. Es complicado,