La mañana había llegado con tranquilidad, al fin los niños regresarían a la escuela, había sido una semana bastante larga, pero Blair había considerado que ya era hora de regresar.
Debía enseñarles a sus hijos a enfrentar las cosas por muy difícil que parecieran, sin contar con el hecho de que las cosas parecían haberse tranquilizado con la ayuda de Neo Campbell.
Todo estaba solucionado, tanto así que este camino hacia la habitación de sus hijos, aquellos que curiosamente estaban despiertos, al