—Sorpresa.—dijo, presentándose ante él, recorrió la distancia que los separaba y fue a tomar la bienvenida en los labios de Mark. Iniciando con un primer beso como ya una mujer soltera.—Ya estoy aquí.—-dijo, colgada a sus hombros, sonriendo al verlo luego de la última despedida.
—Mary.—Mark no sonreía, no mostraba esos hoyuelos que se marcaban en su cara con su espléndida sonrisa.
—¡Sí que te he sorprendido!—dijo nerviosa, él no parecía haber recibido aquello como una sorpresa agradable. La luz