POV Alejandro
Me quedé parado frente a la tumba de mi padre, llovía, sentí que el cielo lloraba por un hombre que nunca supo amar, Un hombre que jamás tuvo para su hijo una palabra de cariño.
Mi madre me había gritado antes de que bajaran el ataúd.
—¡Por tu culpa está muerto! —había chillado, con los ojos enrojecidos, eñalandome con furia—. ¡Si no te hubieras casado con esa… esa mujer, él estaría vivo!
En el fondo, sabía que tenía razón, reconocía mi parte de culpa, pero también la de ella,