No recuerdo cuántas copas me tomé esa noche, trataba de borrar la imagen de mi madre en la cama bajo ese hombre, pero el whisky solo parecía empeorar todo, al cerrar los ojos la imagen aparecía, provocándome unas inmensas náuseas.
Y luego estaba el escándalo que había provocado la muerte de mi padre, la gente estúpida que se creía con derecho a juzgarnos, como si ellos no hubieran cometido alguna vez un error o algún pecado.
Lo peor era recordar la imagen de Sofía en brazos de ese hombre, ni si