Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo sé qué fue lo que me llevó a sujetar la mano de Mario cuando vi el rostro de Estefanía desplegándose por la pared de la esquina que cruzamos. Venía envuelta en una bata de baño, supongo que proveniente del spa, pendiente de la pantalla de su celular por lo que, antes de que pudiera esquivarla, se chocó, de frente, contra mí, no solo soltando su celular, que cayó el suelo seguido de un soni







