Mundo ficciónIniciar sesiónRenunciar al puesto que tenía era lo más estúpido que podía hacer, en eso Antonella tenía razón, pero la sola idea de tener que volver a ver a Mario, después de lo que le había dicho en el hospital, cuando lo obligó a quitar las rosas… ¿Podía ser más incómodo? Sí, y de hecho ya lo había sido, como cuando, quince años antes, después de sa







