Madison
Siento como si literalmente, hubiesen arrancado un pedazo de mi corazón. Me duele incluso respirar. Por un breve instante imagino que todo esto es un mal sueño, uno del que deseo despertar ya mismo.
Pero no es así.
La niñera estuvo con él todo el tiempo, solo se volteó dos malditos minutos para botar la basura y de pronto el bebé ya no estaba en su coche.
Mi padre, Alec, Caleb y yo lo buscamos por todos los rincones del parque, de inmediato activamos la alerta del lugar, y los encargado