Capítulo 53
Estela se secó la cara con fuerza, se pintó los labios con un carmín rojo vivo y se recogió el cabello en un moño alto. Ya no era solo por el orgullo herido, ahora era la guerra. Se vistió con elegancia y cogió el celular nuevamente, pero esta vez para hacer una llamada.
— ¿Hola, Gianni? — dijo con voz firme. — Quiero una entrevista. Hoy. Exclusiva. Contigo.
Al otro lado de la línea, el periodista más venenoso de los medios de cotilleo respondió con entusiasmo. Sabía que Estela darí