Capítulo 44
Estela subió al avión con la cabeza en alto, los tacones marcando presencia a cada paso por el pasillo de la primera clase. Llevaba un conjunto de diseñador que dejaba claro: ella no era cualquiera. Cuando se acomodó en su asiento, fue atendida de inmediato con su bebida favorita, una copa de champán fría y refinada.
Reclinó el asiento y cruzó las piernas con elegancia, mirando por la ventana mientras el avión rodaba por la pista. No tardó en dejar que sus pensamientos volaran más r