MARIO
Pero en el segundo en que ella me presta atención, todas mis inseguridades de antes regresan de golpe. Llegó tarde. Trae algo entre manos. La torre de papeleo en su escritorio lo insinúa claramente.
—¿Qué está pasando? ¿Qué es eso?
—Copias de todo lo que hice por mi ex —dice—. Estados de cuenta bancarios. Contactos. Hilos de correos electrónicos. Quiero revisarlos para nosotros.
Nosotros.
—Sé que tenemos dos reuniones más tarde hoy, pero ¿está bien si trabajo en esto hasta entonces? —preg