MARIO
Las reuniones de la empresa la semana anterior a las vacaciones de invierno siempre son meros trámites. La mayoría de los agentes ya están desconectados y relajándose, con la mente puesta en la familia, la comida y un bien merecido descanso.
Yo soy uno de ellos. Estoy sentado a la cabecera de la mesa de conferencias, escuchando a un par de agentes hablar sobre el mariscal de campo al que representan, mientras mi mente se desvía hacia la Navidad.
Cada año, desde que Nero entró en prisión,