PILAR
Salgo de la oficina de Mario y me siento a mi escritorio, más entusiasmada por un lunes de lo que he estado en años. No solo estoy decidida a encontrar trapos sucios que podamos usar contra Francisco, sino que le eché un vistazo rápido al calendario que solía llevarle. Hoy, Francisco tiene una reunión con Saint Bouchard, una superestrella canadiense que conmocionó a la NHL cuando eligió convertirse en extremo del equipo de hockey sobre hielo Rangers de Nueva York en lugar de quedarse en u