Miel
Se había ido. Años pasé creando muros y construyendo un cimiento que nadie pudiera destruir. El no confiar en otros, el ser dependiente de nadie más que de mí misma siempre había sido la motivación que me fortalecía. No importaba qué tipo de tormenta de mierda decidiera la vida lanzarme, me rehusaba a dejar que me derribara. Luché. A través de cada lágrima y cada risa; a través de cada desamor y todas esas noches solitarias, malditamente mostré mis dientes y luché por mi propia supervivenc