Mundo ficciónIniciar sesiónMiel
Habían pasado días desde que Santos y I nos perdimos el uno en el otro. Días desde que cedí a deseos depravados que nunca supe que tenía. Mi cuerpo cobró vida bajo su toque, como si ya no necesitara aire. Solo a él, su beso, y la forma en que se sentía dentro de mí. Pero claramente el sentimiento no era mutuo.
Días habían pasado desde que él me dirigió más de c







