MARIO
Esta es, oficialmente, mi reunión corporativa favorita de todos los tiempos.
No hubo ninguna lamida coqueta de advertencia.
Ningún beso seductor en la punta.
Pilar me devoró por completo.
Ahora está succionando como si hubiera entrado en una carrera de velocidad para llegar al centro de una paleta con una sorpresa oculta en el interior. Y sus manos, empapadas de saliva, le están dando vueltas a mi miembro como si hubieran entrado de forma simultánea en una ronda relámpago de batido de man