Capítulo 43 —Come y cállate
Sergio cruzó la pequeña baranda de madera y se agachó junto a Pedro, sentándose directamente sobre la alfombra de colores sin importarle lo más mínimo cuidar la pulcritud de su ropa o la dignidad de su apellido.
—A ver, campeón —escuchó Maribel que decía Sergio, con esa voz baja y pausada que solo usaba con el niño—. Esa base está demasiado floja. Si sigues metiendo peso en el ala derecha, el puente se va a derrumbar antes de que pongas el techo. Tienes que aplicar l