Capítulo 39 —Líneas Rojas
Las puertas cromadas de la sala de juntas se cerraron detrás de ellos, dejando atrás el murmullo de los inversores británicos y la mirada fija de Paul Hamilton. Sergio y Maribel caminaron a paso firme por el pasillo de alfombra densa hasta llegar a los ascensores privados del edificio. Ninguno de los dos articuló palabra mientras esperaban. Cuando la cabina llegó con un leve sonido electrónico, entraron y quedaron completamente solos en el espacio hermético. Las puerta