Capítulo 29 —La Estrategia del Depredador
Para Sergio Lozano, la seducción siempre había sido un deporte de velocidad. Un par de frases ingeniosas, una mirada cargada de intención y la seguridad de su apellido solían ser suficientes para que cualquier resistencia se desmoronara en cuestión de horas. Pero con Maribel, el manual de juego no servía. Ella no era una ciudad que se pudiera tomar por asalto; era una fortaleza de geometría abstracta que requería un asedio paciente, silencioso y, sobre t