Capítulo 13 —El Vínculo Invisible
La mansión Lozano, con sus techos altos y sus ecos de soledad, nunca se había sentido tan pequeña para Sergio. Había regresado de Londres con la intención de reclamar un trono, pero se encontraba habitando un laberinto donde cada pasillo lo conducía invariablemente a Maribel o, ahora, al pequeño que llevaba su apellido por puro decreto de un moribundo.
Sergio observaba a Pedro desde el umbral de la biblioteca. El niño estaba sentado en la alfombra persa, rodeado