Mundo ficciónIniciar sesión—Hay que decirle que te cure. —Ezio se plantó frente a Pía y la tomó de la mano, buscando un poco de piedad.
—No creo que quiera —respondió Pía acariciando los cabellos negros de Ezio.
—¡Si va a querer! —añadió el pequeño haciendo sus ojos más grandes.







