Mundo ficciónIniciar sesión—¡No! —gritó Pía apretando sus puños—. No te daré el divorcio.
—¿Qué? —Adam volteó hacia Arturo esperando que lo pudiera arreglar.
—Se puede conseguir sin ella, solo ganará un par de días como mucho —respondió el abogado levantando los hombros.
—No puedo creer que estés haciendo esto… No puedo creer que te pongas en mi contra &mda







