Mundo ficciónIniciar sesiónLos Bogart cierran la puerta y se miran, Eva solo tiene su ceño fruncido y sus manos cruzadas en su pecho esperando que estos le den una explicación de por qué esa mujer salía de su casa.
—¿No dirán nada? —interroga molesta.
—¿Qué pasa por esa cabeza? —cuestiona Hamit, camina hasta ella y pasa sus brazos







