Mundo ficciónIniciar sesiónPunto de vista de Elara
Me despierto desorientada, mirando fijamente un techo que no reconozco.
Por un momento, confusa, creo que sigo en mi departamento, que ayer fue un elaborado sueño febril provocado por el exceso de whisky y el trauma. Pero entonces giro la cabeza y veo la habitación que me rodea: enormes ventanas con vistas al océano, muebles que probablemente cuestan más que mi coche, paredes pintadas en un suave color crema que refleja la luz de la mañana... y la realidad vuelve a golpearme.
Estoy en la finca Vale. Ayer firmé un contrato. Me he casado con un multimillonario moribundo.
La señora Vale.
La suite de invitados es más grande que todo mi departamento. Hay una sala de estar con lujosos sillones, un escritorio junto a la ventana, un baño con una bañera en la que cabrían tres personas. Todo es impecable, elegante, discreto, de una forma que grita «dine







