Mundo de ficçãoIniciar sessãoPUNTO DE VISTA DE ELARA
Sus palabras me impactaron profundamente. Porque tiene razón: no les debo nada. Pero veintiséis años de condicionamiento, de que me dijeran que la familia es lo primero, de creer que mi valor se medía por lo útil que podía ser para los demás, no desaparecen solo porque alguien me dé permiso para alejarme.
«No es tan sencillo», susurro.
«En realidad sí lo es», responde con suavidad, pero con firmeza. «No eres responsable de las decisiones de tu hermano ni de las exigencias de tu madre. Tienes todo el derecho a protegerte, incluso de tu propia familia».
Quiero creerle. Deseo desesperadamente poder cortar los lazos y seguir adelante sin sentirme culpable.
«Ella seguirá llamando», digo. «Seguirá presionando. Así es ella».
«Entonces nos las arreglaremos», responde, con







