AMARA
Habían pasado horas pero mi cuerpo se sentía mejor ahora. Podía ver.
También podía sentir el calor insoportable desde adentro.
Calor.
Me retorcí contra las sábanas, la respiración cortándoseme en la garganta mientras el calor se enroscaba más dentro de mí. Si había pensado que la doncella de Eloise estaba mintiendo, no lo sabía.
Esto… esto era real.
Mi cuerpo sentía que ya no me pertenecía. Estaba tenso, cada nervio encendido con algo que no podía nombrar.
Podía sentir la humedad entre mi