Ángela retrocedió abruptamente mientras él la miraba por encima del hombro. Caminando por el sendero pedregoso hacia el jardín, le acercó la silla. Ángela se sentó en silencio mientras él ocupaba la silla frente a ella.
Sus ojos recorrieron el jardín y estaba asombrada por lo hermoso y fresco que se sentía estar allí, el estanque estaba justo al lado de ellos, el agua tan clara que podía ver todos esos peces multicolores en el estanque, también tenía una pequeña fuente artificial.
El clima era