Violet no volteó a mirarlo para confirmar su duda sobre la supuesta persona en su habitación porque ya sabía que él estaba allí. Lo sintió en la puerta. Su marca hormigueó y zumbó a un ritmo desconocido.
Desde que él la había marcado, ella había comenzado a sentir la conexión. Las emociones eran sutiles, pero firmemente presentes allí, sin importar cuánto intentara no sentirlas. Había incrustado su aroma en su piel y ahora estaba pegado a ella sin importar dónde estuviera.
Cuando Shane la marcó