—¿A dónde fuiste con Connie y Nolan? No preguntaré la próxima vez.
Tenía frío, demasiado frío.
—Fui a las mazmorras. Necesitaba preguntar a los guardias cómo hice mágicamente lo que me acusaban. Connie y Nolan no sabían dónde estaba. Los engañé haciéndoles pensar que había ido a la cocina —su voz era serena, pero Lennox no era menos que un halcón. Notó el ligero temblor de sus labios. La forma en que su garganta se movía mientras tragaba el nudo de emociones que estaba escondiendo en su garga