—¡Esa perra! —Armando gruñó.
Estaba temblando de rabia mientras los médicos trataban sus heridas. Apenas escaparon del príncipe vampiro y del beta Luca. Todos los hombres de Armando murieron mientras los detenían y solo gracias a su ayuda Armando pudo escapar porque si lo habían atrapado entonces era su fin.
Ella escapó. Ella escapó. Si ese bastardo de Rasmus no hubiera aparecido, Armando se habría divertido con esa bruja y la habría tomado cautiva nuevamente.
Silvia era la compañera de Rasmus.