Fuego al corazón.
Silvia estuvo dando vueltas en la cama durante las últimas dos horas. El sueño no llegaba a ella y no importaba cuánto intentara dormir, no estaba bajo su control. Su corazón no estaba tranquilo y odiaba cómo su cuerpo temblaba. Era como si pudiera sentir el agua helada rodeándola.
Y eso no fue todo. La devastadora sensación de rendirse que consumía su alma era extraña. No eran sus emociones. Pero su lobo podía sentirlo profundamente, lo que sólo significaba que el vínculo de pareja se estaba v