Finalmente ha vuelto a sus sentidos. ¿Qué diablos estaba haciendo?
¿Y qué si le sonreía a Lennox? ¿Y qué si la abrazaba? Rasmus no debería estar furioso solo porque el olor de Lennox estaba sobre ella.
No pudo evitar enfurecerse ante la sola idea. Cuanto más los recordaba sonriendo y abrazándose, más se enojaba.
No era porque le gustara. Fue porque ella era su enemiga y solo suya. No quería que nadie se acercara a ella.
Engañando a nosotros mismos somos nosotros.' La voz dentro de su cabeza fal