Capítulo 82. Cómo loca
[CONTINUACIÓN]
—¡Mamá!
—¡Del testamento de tu padre! —explotó la mujer, llevando sus manos a su cabello, arrancando unos cuantos mechones. Estaba tan alterada y tan perdida que ni siquiera sintió dolor. A Elena aquello le puso la piel de gallina. Jamás había visto así a su madre —. Estoy segura de que tu padre me puso una trampa —divagó, dando vueltas por toda la habitación, sacando y tirando al suelo las cosas de su hijastra —. ¡En ese mismo lugar tuvo que ocultar las pruebas en mi contra! Per