Capítulo 39. A escondidas
[ARI]
—¡Ujum!
Escuchamos un carraspeó grueso a unos pocos metros y nos giramos asustados.
Un guapo sujeto alto, con porte elegante y cuerpo de adonis griego, que se marcaba debajo de aquel perfecto traje negro entallado y esa corbata azul que resaltaba a la perfección esos alucinantes ojos azules, caminó despacio hacia nosotros, pero tenía su entrecejo fruncido y su mirada estaba directa en un solo punto. Al seguirla con más atención, vi con claridad lo que estaba viendo.
Mi mano y la de Evan se