Capítulo 29
Felipe me saco del restaurante con los niños por la parte de atrás, abrió la puerta del copiloto de su auto antes de que pudiera reaccionar.
—Sube, por favor. Tenemos que hablar —dijo con la respiración agitada mientras sostenía la puerta. Su mirada pasó hacia los niños, asegurándose de que estuvieran bien.
Lo observé unos segundos.
No quería discutir con él en medio del estacionamiento, mucho menos delante de mis hijos.
Sin decir una palabra, subí al automóvil y acomodé a Nicolás y