Capítulo 39
Me alejé del hombre inmediatamente.
Sentía que el corazón me latía con tanta fuerza que apenas podía pensar con claridad. Miré hacia la cabina del yate y comprobé que Giorgio seguía dentro con las tres mujeres. Después volví a mirar al supuesto escolta.
Negué varias veces con la cabeza.
—No voy a meterme en esos asuntos. —Retrocedí, intentando recuperar la calma—. Lo único que quiero es volver con mi familia. No pienso ponerlos en riesgo por una guerra que no me pertenece.
El hombre