“¿Quién eres?”
Mi pregunta vuela en un eco suave entre la brisa que la envuelve y sacude su corta melena a la altura de sus hombros.
Los volantes cortos de las mangas de su vestido de ese color verde hoja, se remueven al compás, casi como si todo en ella tuviera vida propia.
Dos tiernos hoyuelos se muestran en sus mejillas al expandir su cálida sonrisa, casi como si sintiera el frenético aleteo de mi corazón contra mi pecho, mientras diviso como lleva su índice hasta posarlo sobre sus labios en