Capítulo Dieciséis
El viento era fresco contra la piel de Bella mientras estaba de pie en el acantilado, mirando el vasto valle abajo. El sol se ponía, pintando el cielo en tonos rosados y dorados, proyectando un cálido resplandor sobre el paisaje.
Cerró los ojos, respirando profundamente, dejando que el aroma a pino y tierra llenara sus sentidos. Era pacífico aquí... calmado... seguro.
Pero debajo de esa paz había un movimiento. Un susurro. Una calidez que no podía ignorar.
Él es nuestro...
Lo