Capítulo Diecisiete
La risa de Bella llenó el aire, suave y melodiosa, un sonido al que Damian estaba empezando a volverse adicto. Sus ojos brillaban de alegría mientras observaba a los cachorros perseguirse por el claro, sus gruñidos juguetones resonando a su alrededor.
Damian la observaba desde las sombras, con el corazón retorciéndose al ver cómo sonreía, cómo se le arrugaban los ojos, cómo parecía tan... libre.
Había cambiado tanto desde que llegó. Su cuerpo antes frágil se había fortalecid