Mundo ficciónIniciar sesiónDax conocía bien a su hijo.
Reyland era amable, lo cual era su mayor problema, en opinión de Dax.
Mientras Marian lloraba, el pulso de Reyland se había acelerado y su respiración se había vuelto irregular.
Su hijo no desprendía ningún aroma, pero podía oler a la chica en él.
¿Hablaron? ¿Eso es todo? Es una broma de mal gusto, pensó Dax.
Pero no se ha acostado con ella.
Si lo hubiera hecho, el olor habría sido más profundo, más fu







