Mundo ficciónIniciar sesión—No estoy en peligro. Tú mismo lo has dicho: los guardias están cerca. Por favor, papá —insistió Reyland, conteniendo a duras penas su frustración.
Dax miró fríamente a su primogénito. Una sombra oscura cruzó sus hermosos rasgos.
Por favor, otra vez. Reflexionó.
Primero, la chica, luego su padre y ahora mi hijo.
Bueno, quizá no su padre. Nunca utiliza esa palabra...
No conmigo.
Al instante recuperó el hilo de sus pe







