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CAPÍTULO 93 — No puedes hacer esto aquí

Indianna sacudió levemente la cabeza y volvió a fijar la mirada en su libro.

"—¿Qué estás leyendo? —quiso saber Brandon."

"—Solo un libro de historia. Quiero adelantarle al proyecto —se encogió de hombros Indianna."

"—Hablando del proyecto, ¿alguna idea de por dónde empezar?"

"—Estaba pensando que podrías investigar a la madre de María, María de Guisa —sugirió Indianna—. Sería bueno tener información sobre..."

*¿Qué demonios estás haciendo con Brandon?*, el tono frío de Greyson inundó la mente de Indianna, y ella tuvo que esforzarse para no rodar los ojos.

*Hablando.*

*Ya me di cuenta de eso, cariño. Ven a la cafetería.*

*Mis sentidos están un poco... sensibles en este momento, Greyson. No quiero estar en un lugar con tanto ruido.*

*Entonces dile a Brandon que se vaya a la m****a...*

*¡No!*

"—¿Indianna? —dijo Brandon, pasando una mano frente a su rostro."

Ella parpadeó sorprendida y le sonrió apenada.

"—Lo siento, me distraje."

"—No te preocupes. Entonces, ¿qué decías?"

"—Ah, sí. Podríamos..."

"—¡Hola, Indie! —dijo Kal en voz alta."

La bibliotecaria lo fulminó con la mirada cuando él entró a la silenciosa biblioteca. Kal se deslizó en el asiento junto a Indianna y miró a Brandon.

"—Hola, Brandon —dijo en un tono bastante educado—. ¿Me harías un gran favor?"

Brandon frunzió el ceño. "—¿Seguro?"

"—Vete a la m****a —sonrió Kal."

Indianna le dio un codazo a Kal en las costillas, lo que solo hizo que su sonrisa se ensanchara.

"—¿Perdón? —exclamó Brandon, sin poder creerlo."

"—Bueno, puedes ver la puerta allá —dijo Kal, señalando hacia la salida de la biblioteca—. Lo único que tienes que hacer es ponerte de pie, caminar en esa dirección y salir. *Voilà*."

"—Kal, cállate —siseó Indianna."

"—Creo que deberías dejar que Indianna elija si quiere que me vaya o no —dijo Brandon, entrecerrando los ojos hacia Kal."

"—No, no creo que deba hacerlo —se encogió de hombros Kal."

"—Parece que Greyson nunca te pierde de vista —dijo Brandon, mirando a Indianna—. Si él no te tiene puesta la mirada encima, entonces lo hace uno de sus seguidores."

"—Brandon —Indianna frunzió el ceño."

"—¿Seguidores? —Kal soltó una risotada—. ¿Cómo te sentirías si uno de sus seguidores te arrancara la cabeza de los hombros? Sería lindo verte retorcerte, maldita rata."

"—¿Por qué no lo intentas? —dijo Brandon, mirando con furia a Kal."

"—Creo que voy a disfrutar esto —sonrió Kal."

Se puso de pie, pero Indianna le agarró el brazo y lo jaló de vuelta a su asiento.

"—¡Deténganse! —exclamó Indianna—. ¡Deténganse ya!"

"—Él empezó —se encogió de hombros Brandon."

Kal soltó una risita burlona, imitó a Brandon y le hizo una seña obscena con el dedo.

"—Kal —advirtió Indianna."

Kal se giró hacia Indianna con una sonrisa traviesa.

"—Indie —dijo él, imitando su tono."

"—Deja de provocarlo —suspiró ella y miró a Brandon—. Creo que sería mejor que te fueras."

Brandon apretó los dientes, pero asintió con rigidez. Se levantó bruscamente, dio media vuelta y salió de la biblioteca.

"—Buen viaje —dijo Kal."

Indianna suspiró y se pasó los dedos por el cabello con frustración.

"—Greyson te envió —dijo ella."

"—Sip —asintió Kal."

"—¿Cómo se supone que trabaje con ellos dos? —se quejó ella—. Este proyecto vale el cuarenta y cinco por ciento de nuestra calificación final, y no quiero que el odio de Greyson hacia Brandon lo arruine."

Indianna sacudió la cabeza y miró a Kal.

"—¿Por qué todos odian tanto a Brandon?"

"—Nunca nos hemos llevado bien con él. Es un malnacido al que no le importa nadie más que él mismo —se encogió de hombros Kal—. No es de fiar."

"—¿De fiar para qué?"

Kal se encogió de hombros.

"—Para nada."

---

Indianna estaba copiando de forma distraída las respuestas del desgastado libro de texto en su libreta durante la clase de Matemáticas después del almuerzo.

Le había expresado su molestia a Greyson por haber enviado a Kal a deshacerse de Brandon, pero Greyson no había mostrado mucha simpatía. Sus palabras habían sido: «Odio a ese infeliz».

La conversación se había dado por terminada después de eso, pero Indianna le estaba aplicando la ley del hielo a Greyson. Se negaba a ceder ante sus intentos de distraerla.

Bloqueó su voz e intentó ignorar el leve cosquilleo que sentía por estar tan cerca de él.

Pero era difícil.

Se tensó cuando Greyson apoyó la mano sobre su pierna, pero se negó a mirarlo. Tragó saliva mientras escribía la siguiente ecuación.

Greyson se acercó más y le susurró algo al oído que la hizo sonrojar.

*¡Greyson!*, dijo ella, girando la cabeza para mirarlo con los ojos abiertos de par en par. *¡Detente!*

Greyson le sonrió a Indianna con picardía y movió la mano un poco más arriba en su pierna, manteniendo el otro brazo sobre el respaldo de su silla.

*¡Estamos en clase!*, exclamó ella sin aliento y miró con cautela hacia el profesor.

Estaban sentados en la parte trasera del salón y las manos de Greyson estaban ocultas por el escritorio, pero Indianna aún no podía creer lo desvergonzado que estaba siendo.

"—No parecías tener ningún problema para provocarme hace rato cuando mi mamá estaba en la habitación —dijo Greyson en voz baja al oído de Indianna."

Indianna le agarró la muñeca para detenerlo, pero no pudo ignorar el calor que subía por sus mejillas.

*Intenta detenerme y haré que esto sea peor para ti*, advirtió Greyson.

Indianna tomó aire bruscamente y apretó los dientes. Sus ojos recorrieron el salón.

Todos parecían ajenos a lo que pasaba.

"—G-Greyson —gimoteó ella—. No puedes hacer esto aquí."

"—Oh, claro que puedo, cariño —sonrió Greyson con suficiencia."

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