Acabo de salir del cuartel de los cazadores, y mis manos aún tiemblan, por lo que decido meterlas en los bolsillos de la sudadera que llevo puesta hoy. He sido capaz de llevar a cabo el plan, he mentido con convicción, y he entregado datos falsos a Beau sobre el informe Anders.
Me subo en el coche con decisión, y arranco el motor deseando llegar a casa. Si, he dicho casa, porque así es como me siento cuando imagino que voy a regresar con Alfa Michel.
Sé que él tampoco es perfecto, me ha mentido