Emma aún se encontraba en la habitación el hospital junto a Nathan. A pesar de que nadie se atrevía a mirarla a los ojos, ella sabía lo que sentían todos al verla. El aire estaba completamente quieto, como si la tristeza y la pérdida hubieran caído sobre el lugar.
Había perdido a su bebé a causa de ese maldito híbrido; un ser que había traído dolor y sufrimiento a su vida de una manera que nunca antes había experimentado. Ahora, su existencia había cambiado para siempre, y no sabía cómo iba a s