252: El Viaje a San Miguel.
El avión a México despegó al amanecer, con el cielo teñido de tonos naranjas y rosados que parecían presagiar un nuevo comienzo. Laura estaba sentada a mi lado, con el diario de Isabel en las manos, sus dedos rozando la cubierta de cuero como si pudiera absorber la energía de su madre a través del tacto. William se había quedado en Nueva York, prometiendo mantener todo bajo control mientras nosotras seguíamos esta búsqueda que parecía no tener fin.
El viaje había sido una decisión impulsiva, pe