220: La Confrontación con Logan.
El café del Village se había vaciado lentamente, y el sol de la tarde comenzaba a filtrarse a través de los ventanales, creando un mosaico de luz y sombra sobre la mesa donde Mateo y yo estábamos sentados. William había ido a buscar algo de beber, dejándonos solos por primera vez desde que nos habíamos conocido. El silencio entre nosotros era incómodo, cargado de preguntas no formuladas y respuestas que aún no estábamos listos para compartir.
—¿Cómo es tu vida en Nueva York? —pregunté finalment