221: Las Pruebas del Pasado.
Los días que siguieron a mi conversación con Logan fueron una mezcla extraña de esperanza y ansiedad. Había plantado la semilla, pero no sabía si germinaría o si se pudriría en la tierra árida del dolor y la desconfianza. Mateo seguía en Nueva York, esperando noticias, esperando una señal de que su familia estaba dispuesta a darle una oportunidad. Pero Logan necesitaba tiempo, y yo no podía forzarlo.
William y yo habíamos acordado que lo mejor era darle espacio a Logan, pero también sabíamos qu